El barrio Islas del Cielo, ubicado al pie de la serranía de la Gamoneda en el límite urbano de Tarija, enfrenta un severo desabastecimiento de agua debido a la capacidad limitada de su pozo subterráneo, el cual solo distribuye el recurso por pocas horas cada dos días. Ante la falta de inversión pública para redes convencionales, la comunidad busca construir su seguridad hídrica mediante la gestión sostenible de la cuenca de la quebrada Cabeza de Toro. Esta zona posee un alto valor ecológico al funcionar como una isla del cielo, un ecosistema de montaña capaz de generar humedad, condensar neblina y alimentar de forma natural las vertientes y los acuíferos locales. Sin embargo, los vecinos enfrentan un dilema de los bienes comunes caracterizado por el riesgo de contaminación por pozos sépticos, la falta de alcantarillado y la presión de nuevos loteamientos colindantes que compiten por el agua. Ante este reto, la directiva barrial promueve una estrategia de crianza del paisaje hidroagroecológico, la cual propone transitar de la mera extracción mediante perforaciones hacia un enfoque de siembra y cosecha de agua, conservación de bosques nativos y gobernanza colaborativa con autoridades e instituciones.